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lunes, 9 de enero de 2017

EL PLANETA MERCURIO- PARTE I (IV)





La facultad del intelecto por medio de la cual interpretamos, identificamos,
clasificamos, juzgamos y evaluamos las cosas de la Tierra se le atribuve
simbólicamente al planeta Mercurio. Mercurio representa, como Principio de la
identificación, el “dar nombres”. la “creación de palabras”, y la objetivación de los
pensamientos en palabras habladas y escritas. Es el símbolo de la comunicación y
la percepción conscientes. Es nuestra conciencia cuando estamos libres de
congestión emocional o perturbaciones del sentimiento subconsciente.
La substancia que llamamos Mercurio es pesada, pero sin embargo es de cualidad
licuescente; nuestros pensamientos, cuando están desorganizados o desenfocados
son también licuescentes, pasajeros, saliendo rápidamente de una impresión a otra,
de “arriba abajo”, “si-y-no” “ya caliente ya- fria”, Sin embargo, cuando nuestros
patrones de pensamiento están organizados, tenemos la facultad de decidir
definitivamente e incorporarlos en una especie de exteriorización concreta,
definida, en palabras aisladas o en sus extensiones en oraciones.
Esta exteriorización es lo que nosotros llamamos “lenguaje” - la facultad
universal de la incorporación del pensamiento. La licuescencia de Mercurio se ve
en las muchas maneras por las cuales puede identificarse una cosa específica; su
precisión se observa en la “solidez” conque es identificada en una palabra u oración
específicas.
Mercurio identifica lo abstracto asi como lo concreto. Es por medio de Mercurio
que nosotros comprendemos lo concreto; pero es por medio de otras facultades
planetarias que entendemos lo abstracto. Mercurio, sin embargo, es la raíz básica de nuestro desenvolvimiento de comprensión desde lo más literal de lo concreto hasta lo más intangible de lo abstracto. Analicemos el símbolo planetario; Una cruz
(materia, manifestación, estructura, lo concreto, encarnación) y sobre ella un
circulo (perfección, terminación) que a la vez tiene sobre sí un semicírculo vuelto
hacia arriba (semicírculo: Instrumentación, reciprocidad de instrucción o
inspiración). Sintetizando estos factores simbólicos, vemos que por el ejercicio de
la facultad de Mecurio aprendemos acerca de los principios de vida a través de la
expresión de éstos en la región quimica del universo. Este símbolo puede llamarse
“Venus con los cuernos de la Sabiduria”, y la dignidad aérea de Mercurio.
-Géminis, es el signo de la novena casa (octava de la Sabiduría) de la Libra de
Venus.
Se nos dice que los Señores de Venus y los Señores de Mercurio fueron los
Maestros que instruyeron a la Humanidad naciente, en los principios de lenguaje,
artes y oficios, y las ciencias, por las cuales la Humanidad aprendió a funcionar con
eficacia siempre creciente en el mundo material. En resumen, Mercurio es el
eslabón (mensajero) entre los dioses (principios) y la humanidad. Es por medio de
Mercurio que nosotros aprendemos, primero la naturaleza objetiva la cualidad de
las cosas y luego la conciencia de los principios abre nuestra conciencia a la
realidad subjetiva; en ambas octavas estamos aprendiendo, pero en la primera
nosotros integramos por medio de la identificación; en la segunda conocemos a
través de la experiencia que da la Comprensión.
Como quiera que el símbolo de Venus esta incluido en el símbolo de Mercurio,
puede presumirse que todas las expresiones artísticas de la humanidad fueron
fundadas a través del deseo de comunicación. El semicírculo vuelto hacia arriba
que Mercurio tiene en común con Neptuno, representa una forma microcósmica de
la instrumentación la cual es una de las significaciones principales de Neptuno.
Primitivamente, el hombre pinta un pequeño cuadro de algo para comunicar su
pensamiento sobre éste a otra persona. Desde ese nivel él desarrolla una serie de
símbolos para comunicar sus “imágenes de pensamiento” – ideogramas, letras y sus combinaciones en palabras, y de éstas a oraciones. La expresión que la humanidad da de los conceptos, realizaciones, sueños y aspiraciones del hombre - destilados de la experiencia evolutiva - es lo que nosotros llamamos las BELLAS ARTES; ellas son todas, sin hacer caso de materiales y técnicas, la facultad de Mercurio extendida por Venus-Neptuno como comunicaciones simbólicas de los recursos de la conciencia.
No todos comprenden una pintura, una pieza musical, un poema o una escultura;
aquellos que las comprenden, están simpáticamente armonizados con la conciencia
del artista. Sin embargo, todo el que posee un grado normal de mentalidad puede
comprender el “simbolismo relativamente literal” del lenguaje y expresarse - por él
- por lo menos en palabra.
Todos hemos aprendido a hablar, en toda encarnación, desde el principio; lo
hacemos y lo aprendemos instintivamente. Este instinto está simbolizado por la
región de la vibracíón de la Luna, aquello que nosotros conocemos o aprendemos a
través de la facultad de la memoria subconsciente. Así es que el habla se ve que es
tan instintivamente natural como el andar o el dormir. La lectura y la escritura, no
obstante, son extensiones de la Luna a través de Mercurio. La mente consciente
debe entrenarse para comprender la técnica de los símbolos representada por el
lenguaje particular conque uno nace. Usted aprendió inglés en su niñez, pero puede
ser que no haya sabido inglés en ninguna encarnación previa. Usted aprendió a
hablar en inglés por imitación instintiva de aquellos que le rodeaban, como
recapitulación de una facultad que usted ha ejercitado en todas sus encarnaciones;
pero puede ser que sólo dentro la esfera del pasado relativamente reciente que usted adquiriese fluidez en la palabra escrita y puede ser que el inglés, su idioma
vernáculo, sea el único que usted tenga ahora la habilidad de leer o escribir.
Una ilustración relevante de la “edad adulta” de Mercurio se observa en el talento
natural de aprender a hablar, leer; o escribir en otros idiomas. La posesión de este
talento es evidencia que la persona ha ejercitado sus potencialidades de Mercurio
durante muchas encarnaciones; su mente ha adquirido una receptividad por medio
de la cual ella puede comprender una variedad de técnicas de los símbolos; y la
comprensión de vocabulario, gramática, etc., se ha convertido en una facultad
especializada que está integrada en la conciencia. La “mercurialidad” de Mercurio
no está mejor ilustrada en ningún otro sitio que en la “magia” que ocurre en la
conciencia de una persona hacia otras personas cuando aprende a comunicarse en el lenguaje de éstas - o cuando ellas se comunican con la persona en su idioma. El
“espacio psicológico” que tiende a existir entre personas que son extrañas entre sí.
Es por lo tanto, hasta cierto punto desintegrado y un sentido de “mutua
mancomunidad” toma su lugar. De “Mercurio como palabra”, nosotros pasamos a
“números”, luego a símbolos abstractos. En estas tres etapas, la mente consciente se ejercita en tres niveles específicos, siendo los dos primeros los canales más
concretos y directos para aprender.
Cada planeta tiene ciertamente su efecto específico en las facultades mentales,
pero además de Mercurio, otros tres planetas, aluden específicamente a “octavas
mentales”, Estos son la Luna, Neptuno y Júpiter. La Luna, regente de Cáncer, es la
“mente instintiva”; por medio de esta octava nosotros pensamos a través de
“patrones heredados”, “pensamos como piensa la tribu”, pensamos a través del
sentimiento, el temor, el deseo, el prejuicio y patrones de seguridad instintivos.
Mercurio es nuestra “elección y selección individuales”, “el pensamiento libre de
congestiones de sentimiento o negativos subconscientes”. Neptuno es la mente
psíquica, la mente telepática y esa parte del proceso mental por la cual nos
convertimos en instrumentos. Júpiter es la “mente de la moralidad”, es el
“pensamiento elevado al nivel de concepto”, decisión que no está basada
exactamente en la consciencia sino en la comprensión de principios.
A través de Mercurio aprendemos por el estudio y la observación - por medio de
Júpiter aprendemos por la experiencia de la cual destilamos mejoramiento y
crecimiento. Estos cuatro símbolos planetarios comprenden el semicírculo que es el
símbolo de la Luna; Júpiter es “la Luna puesta sobre la cruz de la encarnación”;
Mercurio y Neptuno tienen el semicírculo vuelto hacia arriba, pero el símbolo de
Neptuno no utiliza la cruz -es el símbolo puro del “cáliz”, “producto perfecto”,
“receptividad fundada en la fe” y es el símbolo de la facultad de la octava superior
que nosotros llamamos instrumentación.
Le atribuimos a Mercurio la regencia de dos signos comunes; Géminis y Virgo,
de Aire y de Tierra respectivamente. Como regente de Géminis, Mercurio está
exaltado (maduro) en Virgo porque el conocimiento se madura al usarse; el
conocimiento, como tal, permanece en su “niñez” si no es proyectado o expresado
para la marcha hacia adelante de la encarnación. Sólo a través del conocimiento
pueden realizarse el servicio y mejorarse los asuntos materiales. Todo lo que es
“rectamente conocido”, puede ser “usado rectamente”; la ignorancia es el camino
hacia el “mal uso” y la corrupción del servicio, Mercurio es la más plástica de todas
las vibraciones planetarias, Se entiende por esto que “él” es más fácilmente
afectado o cualificado por el signo en que se encuentre. Ambos signos de su
dignidad son signos comunes: uno (Géminis) es hembra-masculino, el otro (Virgo)
es varón- femenino, Mercurio, como intelecto, no es emocional, es neutro, en
cuanto a género concierne.
Por la regencia del signo, el es la raíz de patrones de relación fraternales y la
androginia de su naturaleza se revela claramente en la naturaleza de Urano, regente del signo de la novena casa de Géminis, el cual es el símbolo de la bipolaridad creadora. El intelecto es también una facultad bipolar porque ambos sexos deben ejercitarla en toda encarnación, Esta facultad, en cuanto a “cualidad genérica” concierne, no es masculina ni femenina, pero tampoco es peculiar a uno u otro. Una de las evidencias de la fusión de polaridad es el desarrollo y ejercicio de intelecto por seres humanos encarnados como mujeres: así como el cultivo de las simpatías representa un perfeccionamiento de la naturaleza de los varones, La mente debe entrenarse para la coordinación y la expresión de los poderes de la emoción, el sentimiento y el deseo en todas las octavas evolutivas.
Mercurio representa, como facultad de la razón, la raíz en la conciencia por
medio de la cual se aprende la Ley de Causa y Efecto. La mente consciente observa el mundo material, de ahí que se desarrolle una conciencia de la exteriorización de causas internas. En la mitología el alípe de Mercurio era el mensajero de los dioses para la humanidad. “Los dioses” es simplemente una forma simbólica de referirse a los principios de vida. Cuando la humanidad emerge de una pura reacción de sentimiento hacia la vida y la experiencia. él limpia el camino para desplegar su conciencia del mundo material y de los principios que éste expresa y por medio de los cuales funciona. El hombre aprende sobre una acción cuando percibe su efecto; de eso, él aprende acerca de su propia conciencia como fuente de todas sus acciones y expresiones. La persona irrazonable - si uno pudiera serlo completamente - es así porque rehusa descubrir su conciencia a la voz de Mercurio, si no se estudia a sí mismo en la relación sobre los efectos que él ha causado.
Él no estudia las cosas y las otras personas como manifestaciones de la ley, por lo
tanto, él no se integra en la forma, é permanece en un torbellino desenfocado de
reacción de sentimiento; sin control, sin patrón, sin dirección. Las cuadraturas
planetarias a Mercurio representan la potencialidad de la persona para ser
irrazonable. Tenga esto en mente cuando analice un mapa - es muy importante.
Mercurio es el medio por el cual aprendemos a desintegrar congestiones y realizar
ideales.
Un punto psicológico que puede ser de interés: Cuando el Virgo de Mercurio está
en el Ascendente, su otra dignidad está (generalmente) en el Medio Cielo. La
introversión que es tan frecuentemente atribuida a Virgo en el Ascendente se
representa aqui: El desarrollo propio es el foco de la realización de la ambición.
Las complejidades de la personalidad de Virgo en el Ascendente y Piscis en el
Ascendente (Virgo y Piscis son los últimos de los signos de los semicírculos
inferiores y superiores) son representadas por la polaridad de Capricornio-Cáncer
sincronizando con la quinta y undécima casas – las casas del amor creador.
Siempre que Capricornio-Cáncer estén enfocados en la quinta casa, vemos la
potencialidad del amor mezclada con la conciencia genealógica y estas personas
están muy propensas a tener complejos emocionales de naturaleza kármica en las
relaciones con sus padres.
Mercurio, voluble e impresionable, está a la merced de “exceso de acción”,
“exceso de fijeza” y “exceso de adaptabilidad”, Como este planeta rige los dos
signos comunes básicos, su potencialidad para la integración está mayormente
cualificada por las condiciones dinámicas o estáticas relativas del mapa en
conjunto. Géminis y Virgo inicia cada uno un cuadrante zodiacal, por lo tanto ellos
inician un cuadrante de casas que sumadas hacen un semicírculo completo de casas o un diámetro completo de la rueda. Por lo tanto, cualquier aspecto de congestión o de fricción a Mercurio tiene el efecto directo de impedir la habilidad de la persona para aprender de las experiencias representadas por esos dos cuadrantes – donde quiera que estén colocados en el mapa. La ubicación particular de Mercurio, como “focalizador” de las vibraciones de Géminis- Virgo indica el departamento de experiencia que provee el ejercicio de las facultades mentales hacia la “rehabilitación” de discordancias y la coordinación de la mente con el sentimiento.
El signo en que está Mercurio identifica este “colorido genérico” particular -
expresivo / dinámico o reflexivo / absorbente. Un factor sumamente importante en
el análisis de los patrones de Mercurio se encuentra en el planeta que rige el signo
de la colocación de Mercurio. Este planeta es el “dispositor” de Mercurio y tiene
mucho que ver sobre la forma en que la persona desarrolla –o deja de desarrollarsu
facultad “razonable”. “La mente contra la emoción” está representada por un
Mercurio descongestionado “dispositado” por un planeta congestionado. Las
congestiones que implican al “dispositor” representan -por supuesto-, problemas
que son encendidos por reacciones emocionales negativas - hacia otras personas,
eventos, etc. La claridad de Mercurio, descongestionado, le hace a la persona
relativamente fácil aprender de su experiencia y de ejercitar control razonable de
sus emociones y reacciones de sentimiento.
Usted puede estar seguro de una cosa si Mercurio y su “dispositor” están
descongestionados, no importa que otras dificultades puedan estar representadas en el mapa, la persona tiene una habilidad e impulso naturales de aprender
prácticamente cómo realizar sus ideales y cumplir sus más intensos impulsos sin
considerar cuáles son los ideales o qué es lo que él en su conciencia llama
“realización” o “éxito”. Su ideal puede ser abundancia financiera, popularidad y
admiración. realización profesional de un talento, poder sobre otras personas;
puede ser una de tantas cosas, pero la claridad de Mercurio descongestionado - por
ambos, aspecto y vibración - le permite ver claramente el camino hacia la
realización de su sueño.
Un Mercurio congestionado con un “dispositor” descongestionado promete la
desintegración de una congestión mental si el principio del “dispositor” es ejercido
en relación con los problemas de Mercurio. Las “virtudes” del “dispositor”
planetario son los “medios alquímicos” por los cuales esa cualidad particular
genérica de Mercurio puede ser “purificada” y las cualidades mentales armonizadas
y organizadas. Cualquier aspecto planetario a Mercurio es mejor que ningún
aspecto en absoluto, porque todo aspecto es una “canalización” para el
entrenamiento de las facultades de Mercurio.
Mercurio, en signo cardinal fijo o común debe sintetizarse con la cruz que está
más fuertemente acentuada en el mapa, porque, por ejemplo un Mercurio cardinal o
común puede servir como un neutralizador muy efectivo de muchos planetas en
signos fijos – y así sucesivamente. El Mercurio cardinal acentúa la expresión,
Mercurio fijo acentúa la retención, y el Mercurio común acentúa la adaptabilidad.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

ESTUDIOS DE ASTROLOGÍA III






VENUS: PRINCIPIO DE LA MANIFESTACIÓN PERFECCIONADA
Venus, femenina y magnética, es la conciencia de la armonía resultante de la
alquímia de las transmutaciones emocionales.
La armonía puede definirse como la “conciencia de la unión cumplida” - la
antítesis de la separatividad del Ego, nosotros como individuos vivimos en, y para
el yo, a través del primitivo Marte; Marte regenerado, es aquella expresión del yo
que está basada en el valor de la integridad individual. Un ser humano no puede
“dar a otros” si él no ha establecido una conciencia de qué y quién es él en su
interior, una conciencia de sus potencialidades y la determinación de realizarlas.
Este impulso de Marte hacia la propia conservación es la etapa necesaria por la
cual el Ego se identifica con las corrientes de vida a través de la “proyección” y el
resultante brilla. Cada uno de nosotros tiene que crear un cuerpo-alma; no podemos
crearlo para otro y nadie puede crearlo para nosotros. Cada uno de nosotros tiene
por lo menos una fase del cuerpo-alma que cumplir en cada encarnación; nosotros
no podemos realizar la de otro y nadie puede realizar la nuestra. Ese, es en esencia,
el propósito de la vibración de Marte - conciencia de la individualidad. No
obstante, nosotros sabemos que las experiencias son las objetivaciones de nuestros
propios estados internos los cuales son “encendidos” por nuestros contactos con
otras personas.
Cuando la vibración de Marte tiende a predominar, nosotros estamos impulsados
a usar nuestra conciencia propia para intervenir en la vida de otro, empujarlo por
todos lados, sojuzgarlo para nuestros propios fines. Este es Marte como un
desbaratador de la relación: la relación cumplida es la expresión de la propia
individualidad que contribuye a 1ª vez al bien de otro. La vibración de Venus es
nuestra capacidad para actuar -de atraer hacia nosotros- en términos de intercambio
armonioso con otras personas. en cooperación y ayuda, con buena voluntad y
propósitos constructivos. En esta forma nuestras proyecciones son fructíferas y la
mutualidad de desarrollo está asegurada. Las corrientes de la experiencia son
alimentadas y sostenidas progresivamente.
La palabra de título “manifestación” puede considerarse desde dos acercamientos.
Saturno es manifestación como forma física la objetivación de Espíritu. Saturno es
“responsabilidad” en los procesos de relación. Existe una cualidad intensa que
refleja perfectamente la naturaleza esencial de Saturno.
Se ha observado y se ha probado psicológicamente, que el impulso del amor
proporciona la base más satisfactoria para el cumplimiento de las obligaciones y las
responsabilidades.
Cuando amamos, descubrimos recursos de mayor valor y más honda fe, las
expresiones que tienden a “aliviar la carga”, Además, la realización se hace mucho
más completa y satisfactoria cuando la base del esfuerzo está formada por una
actitud amorosa, feliz y entusiasta. De esa manera nosotros derivamos nuestro
título: la conciencia Venusiana, como la base de perfeccionamiento del cuerpo de la
relación. La exaltación de Saturno en Libra, el signo de Venus, es el correlativo
astrológico. Más aún, la experiencia de relación (Venus) implica automáticamente
la responsabilidad (Saturno) de realización.
Se nos dice que “Urano es la octava superior de Venus”. La tríada emocional
consta de Marte, Venus y Urano. Mientras que Marte es la proyección
individualista, masculina y Venus simboliza su transmutación y refinamiento por
medio de la relación. Urano es la “fusión” de los dos dentro del individuo. Por lo
tanto, la frecuencia vibratoria superior de Urano es la mezcla de las potencialidades
masculinas y femeninas que se conoce como las “bodas herméticas”, y la expresión
creadora de esta vibración manifiesta su cumplimiento sin la necesidad de un
compañero. Del estudio de este proceso vemos que Urano representa la expresión
de la unión suprema que no depende de las ilusiones de las relaciones emocionales;
porque en la relación el enlace de intercambio varón-hembra, está siempre
evidente. Las polaridades, fundidas, le permiten a la persona crear desde su propio
centro, en un nivel más elevado de conciencia emocional que cualquiera de los dos,
Marte o Venus, puede lograr por sí solo o en intercambio entre sí a través de dos
personas diferentes, Venus en Acuario, signo de Urano, es una expresión
trascendente de amor basado en el desapego y la libertad.
Venus está en su caída en el signo Virgo, Virgo es mental, analítico y crítico,
Cuando usted analiza despedaza una cosa para observar las partes separadas. Esto,
en la esfera de la experiencia de Venus contribuye al énfasis sobre las cosas. El
afecto se expresa someramente en términos de “el bien y el mal”, “el deber” y la
“adaptabilidad”, Venus en Virgo es el amor como “algo por hacerse” más bien que
como fuente de experiencia vivificante y enriquecedora que refresca el corazón e
ilumina la mente.
Una experiencia adicional de Venus en Virgo puede describirse como el amor a
su propio trabajo, pero en fases menores, o en experiencias domésticas
generalmente parece mostrarse como una preocupación por los asuntos prácticos de
la vida cotidiana. Un hogar ordenado y limpio, un buen talento culinario y
habilidad de hacer cosas atractivas. La redención de Venus en Virgo se hallará en el
establecimiento de actitudes armoniosas (bellas) hacia otras personas. Virgo
transmite un talento crítico, pero Venus impulsa a la expresión del tacto y la
cortesía: la comprensión simpática debe substituir la tendencia a señalar y descubrir
las faltas del otro. Un hogar limpio y ordenado es una cosa excelente y maravillosa,
pero un hogar que tenga además, una vibración alegre, confortable y habitable,
representa una experiencia del corazón cumplida, el cultivo de Venus.
Venus, en cualquier horóscopo, es el símbolo de la facultad estética así como de
la potencialidad del amor. Ritmo, balance, proporción y gusto, están tan evidentes
en las relaciones cultivadas como en las cualidades de las cosas que llamamos
bellas.
Venus es la reacción estética instintiva – el resultado del refinamiento interno
consiguiente a los procesos de transmutaciones emocionales. Ella parece ser por lo
tanto, nuestra habilidad innata de percibir y apreciar el color, la línea, la
modulación y la proporción. Ella es gusto cultivado – la evaluación discerniente,
Neptuno por el contrario, es nuestra reacción a la belleza creada artificialmente - en
otras palabras, nuestra capacidad para la sensibilidad artística.
Muchas personas tienen una sensibilidad aguda para las bellezas de la naturaleza
y de otras personas, pero sin Neptuno. Ellas no pueden responder a las expresiones
abstractas o simbólicas de las formas artísticas. Además, existen aquellas personas
que poseen un alto grado de desarrollo – un gran talento o quizás un genio - en las
ramas de algún arte particular, que no aprecian la belleza en otras formas y pueden
demostrar su “falta de Venus” por tosquedad de la apariencia personal,
insociabilidad, y deficiencia de desarrollo emocional y del cultivo de relación,
Venus da la complexión hermosa, el cuerpo elegante y bien formado; la voz
expresiva con que nacen las personas - ellas son hermosas por naturaleza. Neptuno
es el uso hábil de los cosméticos que crea la ilusión de la belleza; las lecciones de
baile y de canto por las cuales la gente inventa un mayor grado de hermosura que la
que posee por naturaleza. Venus es el buen gusto instintivo por medio del cual la
mujer se adorna de acuerdo con su propios requisitos personales; la selección de
ropa, que por diseño y color unifican su apariencia pues ella y su ropa son una cosa
armoniosa, Neptuno es moda, boga y artificio por las cuales las personas de poco
gusto individual siguen un patrón ideado, artificial. Estar a la moda puede ser -pero
con frecuencia no es- sinónimo de tener buen gusto. Neptuno es arte - en cualquier
forma. la invención de un símbolo para expresar una idea o ideal estético. De todas
las formas del arte la música instrumental y el drama son particularmente –y
peculiarmente- Neptunianas. Las cualidades especiales de Venus están demostradas
en las artes del Baile y del Canto. Esta aseveración se hace con respecto a la “base
natural” de estas dos artes; ambas son manifestaciones altamente cultivadas de
funciones corporales extraordinariamente desarrolladas, Neptuno y Venus, en
alguna combinación o relación, son necesarios para las indicaciones astrológicas de
talento artístico.
Otro planeta puede indicar una cualificación especial, pero estas dos forman la
“base estética”.
En los dos signos Libra y Piscis, Venus encuentra las más puras expresiones de
su naturaleza esencial; Libra, el signo de la séptima casa, es el símbolo de la
relación y Piscis es la esencia del amor espiritualizado.
En Tauro, Venus encuentra una poderosa expresión de su potencialidad
emocional; pero en términos más mundanos.
En Géminis y en Acuario. ella se mezcla con los impulsos de relación de amor
fraternal y amor de amigos.
En Sagitario, combinándose con la cualidad de la novena casa de Júpiter, ella se
considera muy favorable puesto que está denotado un “armónico” de espiritualidad
e idealismo,
En Cáncer ella es maternal y amante del hogar, vivamente sensible a las
necesidades de los seres amados.
En Leo, ella resplandece ardiente y dramáticamente - Venus en Leo es el símbolo
principal del amor romántico.
En Escorpión ella es intensamente magnética, la vibración de Marte es indicativa
del amor como expresión sexual. Sin embargo, esta posición de Venus se considera
desfavorable -para ella- porque la “sociedad conyugal está amenazada por el deseo
personal”, y desde el punto de vista fisiológico, con respecto al organismo físico
femenino, las aflicciones a Venus en Escorpión pueden amenazar realizaciones de
intercambio sexual. No obstante. en tipos más elevados, esta posición de Venus
puede prometer la potencialidad para grandes transmutaciones de emoción a través
de la devoción consagrada pudiendo ser muy espiritual.
En Capricornio, como en Virgo. las consideraciones materiales o prácticas
parecen predominar. Un Venus afligido en Capricornio es relación, amor o su
disimulo, como fomento de ambición y posición. Este agotamiento de Venus es
indicativo de egoísmo consumado - en el sentido frío, calculador de la palabra.
En Aries, Venus es “amor como expresión propia” - desempeñando la influencia
egoísta, dinámica de Marte.
La esfera de la potencialidad de Venus en un horóscopo se halla determinando los
aspectos armoniosos así como los planetas “dispositados” por Venus. Esta última
frase es importante porque Venus mismo puede estar sin aspectos o débil por su
posición o afligido por aspecto; pero los planetas en Tauro y en Libra se “expresan
a través de Venus” y extienden la influencia de ésta en el mapa. Como Venus es
pasiva -el resultado de procesos transmutadores- ella es afligida – ella no aflige a
otro planeta. Las cuadraturas y oposiciones a Venus - o las conjunciones maléficas,
representan: 1) Las posibilidades de anular el impulso hacia la unión y la expresión
del amor; 2) Estados de conciencia que inhiben el desarrollo de los impulsos
estéticos y sociales. Venus en sextil a un planeta de otro modo afligido demuestra
la necesidad de usar a Venus como un medio alquímico para redimir al otro planeta
de su aflicción. Los trinos a Venus representan florecimientos del alma, el cultivo
de gracias mentales y emocionales internas y las capacidades para un vivir hermoso
y alegre. Cuando Venus está sin aspectos, debemos considerar la casa de su
colocación como el punto focal del impulso social; el signo de su ubicación indica
la potencialidad esotérica de la naturaleza amorosa.
Podemos interpretar este patrón como indicativo de una encarnación en la cual se
ha hecho preparación alquímica para el futuro. Aunque Venus, en este caso, ofrece
poca posibilidad de “recompensa” en esta vida, no obstante, si se establecen
patrones de reacción por los cuales los impulsos autoaisladores son transmutados
en acción de dar, o devoción a un ideal o a un trabajo, o el cultivo de la
comprensión simpática, el proceso labrará una recompensa de Venus en el futuro.
La persona con un Venus sin aspectos puede poseer una disposición que no es
particularmente feliz o sociable, pero si hace algo de vez en cuando para animar a
otra persona o hacerla feliz, ella expresa entonces energía en términos de Venus -
una emanación de buena voluntad que ha de inevitablemente cosechar su
recompensa.
Venus poderosa por influencia, pero afligida por aspectos es “impulso sin
cultivar”; el hombre gregario que no puede distinguir los amigos de los conocidos;
la mujer que sólo le gustan los colores bellos y usa sombrero rojo, abrigo púrpura,
traje amarillo y zapatos color de rosa; el “artista” que canta al menor estímulo - y
su voz aflige a todos los que lo escuchan; la mujer aficionada a coleccionar “cosas
finas” haciendo de su hogar una jungla de bararatijas incoherentes. Estas personas
muestran una falta decidida de selección juiciosa o de un sentido de ajuste de las
cosas. Venus es siempre la “mejor manera de hacer cualquier cosa”.
Los aspectos planetarios a Venus han sido discutidos en otras partes de esta serie,
pero ahora sugerimos una síntesis de Venus con los tres “primitivos” - Marte, la
Luna y Saturno. Estos tres forman las bases de la experiencia en los planos
emocional, mental, y físico y su relación con Venus nos da el cómo y por qué de su
esfera e influencia en el mapa.
Marte-Venus: Éste es el patrón de “amor de deseo”, el instinto sexual y su
refinamiento a través de la unión; la afirmación de si mismo y su consumación por
medio de la relación; la proyección del impulso dinámico y su realización
perfeccionada: en experiencia marital - el apareamiento realizado a través de las
polaridades varón y hembra. Prescindiendo del sexo físico de la persona el
predominio de cualquiera de los dos, Marte o Venus en el mapa, indica la tendencia
de polaridad predominante. Si ambos están deficientes, las potencialidades
emocionales son bajas, la sexualidad carece de fuego y las expresiones de vida
puramente mentales o las puramente físicas predominarán en la experiencia de la
persona. Si Marte afige a Venus es necesario comparar cuidadosamente la esfera de
cada uno.
Un Marte fuerte y un Venus débil: Predominio de la masculinidad, impulsos
dinámicos y afirmativos y deseos sexuales; Marte débil, Venus fuerte: La
feminidad predomina, la personalidad está falta de empuje y de sabor: la
sensibilidad estética puede estar altamente desarrollada, pero hay poco impulso
para el trabajo o el esfuerzo; este patrón no es favorable para los hombres puesto
que el elemento femenino predomina sobre el masculino. Marte sextil o trino a
Venus: Promesa de mutualidad sexual e impulsos amorosos realizados: una
naturaleza emocional sana e integrada: capacidad para disfrutar de la actividad y
para el trabajo en cooperación: en los mapas de cualquiera de los dos, bien sean
hombres o mujeres, este aspecto es favorable, puesto que promete mutualidad entre
las fases masculinas y femeninas de la personalidad y la relación.
Luna-Venus: Esta es la base femenina del horóscopo. La mujer como madre y
como consorte; la polaridad femenina latente en los hombres, indicativa de sus
relaciones; y experiencias con las mujeres, generalmente. Las aflicciones entre la
Luna y Venus en el mapa de una mujer son indicativas de discordancias
fisiológicas, posibles frustraciones de los impulsos maternales y conyugales;
irrealizaciones de las capacidades amorosas. En el mapa de un hombre, la Luna
afligiendo a Venus es indicativa de su karma femenino, discordancias de relación
con la madre, la esposa o compañeras mujeres. Éste es el hombre que está
ignorante de los modos de obrar del sexo femenino - sus patrones femeninos están
desordenados, irredimidos y prometedores de decepción y fricción; a través de la
“ignorancia del corazón” él crea karma doloroso para el futuro. Este hombre tiene
necesidad de cultivar la comprensión y la simpatía; hasta tanto lo haga su
conciencia permanecerá algo bestial, particularmente si su Marte y su Saturno están
poderosos, no importa los aspectos.
Saturno-Venus: Aspectados discordantemente, indican regocijo sacrificado a la
responsabilidad, el amor dominado por el deber o el amor disipado por la
introversión, la ignorancia, o el miedo; disciplina forzosa de los impulsos de amor o
estéticos como una retribución kármica a excesos pasados; con Venus, de otra
suerte bien aspectado y poderoso, la cuadratura puede indicar limitación de esfera
para el perfeccionamiento de la cualidad. Saturno y Venus aspectados
armoniosamente son la expresión del amor a través de la responsabilidad;
cumplimiento de responsabilidad en un canal de florecimiento de las capacidades
amorosas; el amor parece ser aqui un áncora, un medio de beneficiosa restricción y
dirección de la energía y del trabajo. Esto es “amor que debe ser manifestado” - el
sueño debe vivirse realmente. La constancia y la fidelidad son palabras clave de
este aspecto - el amor ahonda y dura mucho. La unión sirve para estimular talentos
prácticos y la experiencia de amar forma una base sólida para una vida constructiva
y perfecta.
                                                Elman Bacher